Tag Archives: catequesis

El Gozo del Evangelio

No se olviden que este y todos los viernes a la 1pm CST transmitimos el programa “El Gozo del Evangelio” a través de Radio Maria Houston. Siempre compartimos con ustedes temas para su formación en nuestra fe católica. Las maneras más fáciles de escuchar es a través de las aplicaciones para tu teléfono inteligente.

Para conseguir la aplicación para dispositivos Apple, pulsa aquí:

https://itunes.apple.com/us/app/radio-maria-world-family/id848153139?mt=8#

Para dispositivos Android pulsa aquí:

https://play.google.com/store/apps/details?id=com.radiomaria.v3&hl=en

O también, por computadora, sintonizanos por RadioMariaHouston.com

¡Bendiciones!

Tenemos disponible el archivo de varios programas pasados aquí:

 

El Gran Autor de la Catequesis es el Espiritu Santo

Queridos hermanos en Cristo:

Nos dice San Pablo en la Carta a los Romanos: “el amor a Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que habita en nosotros”. Esto que es palabra de Dios es algo muy cierto, porque nos asegura que el amor de Dios ha llegado a nuestros corazones por la gracia del Espíritu Santo.

Por ello mi saludo a todas las delegaciones que están aquí presentes, y me uno a esta alegría que los acompañará a lo largo de varios días, incluido ese momento tan especial con el Cardenal Darío Castrillón. Unidos en la oración y unidos en la reflexión durante estos días, podremos valorar experiencias en el camino recorrido junto a nuestros Pastores. Les reitero mi agradecimiento y les doy la bienvenida.

Nos dice el Santo Padre que el gran autor de toda catequesis es el Espíritu Santo, que con sus palabras y sus gestos de amor actúa en nuestros corazones explicándonos las escrituras y aplicándolas a nuestra vida; y para ello se sirve del magisterio, de la enseñanza de la Iglesia.

En ese sentido, el Papa dice que debemos buscar en el catecismo de la Iglesia Católica, un texto de referencia para una catequesis renovada en las fuentes vivas de la fe; recordemos que ese catecismo tan maravilloso es el que el Santo Padre nos ha regalado como un don especial.

Y en la primera lectura del Libro de los Hechos, se dice que al llegar el día de Pentecostés estaban todos reunidos en un mismo lugar, como ahora en esta Santa Misa, y de repente se produjo un ruido del cielo, y cada uno de los allí reunidos escuchó hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua.

Piensa que el Espíritu Santo quiere hablarte de las maravillas de Dios en el corazón de cada uno, y por ello busca esa transformación del mundo como dice el lema del Encuentro; una transformación que sólo se operará si dentro de tu corazón se produce la conversión.

Si te identificas con Cristo, entonces escucharas esas maravillas de Dios para aplicarlas en tu alma, en tu familia, en tu comunidad, para tus hijos, y así encontrarás respuestas a todas tus ansiedades, a todas tus preocupaciones; porque será el mismo Espíritu Santo quien obrará en esos silencios que conmueven.

Madres, padres, hijos, qué maravilla es que la catequesis tenga esa prioridad para todos, y sobre todo en la familia, verdaderos corazones del amor de Dios, hogares donde las maravillas de Dios toman forma de enseñanza, de catequesis del ejemplo, de testimonio vivo. Porque no hay catequesis si no hay ejemplo de la oración juntos, ejemplo del aprendizaje, de la cruz, del perdón.

Y justamente en el directorio de la catequesis se dice: “entre los elementos que componen el patrimonio cultural de un pueblo, el factor religioso y moral tiene una particular importancia”. Y es que en la cultura actual hay una permanente difusión de la indiferencia religiosa, porque son muchos los que hoy en día se desentienden de esta íntima y vital unión con Dios, o la niegan de forma explícita.

Es lo que se llama el secularismo, que consiste en tener una visión en la cual el hombre y el mundo se separan de su Creador y de su Padre, y no necesitan de Dios. No es algo que uno desee, pero se logra meter en nuestras vidas, en la familia y en las costumbres del pueblo, disolviendo el mensaje de Cristo.

No dejemos que ello ocurra, defendamos la fe de nuestro pueblo, defendamos la dignidad de nuestros sacerdotes, defendamos la dignidad del Estado religioso, defendamos la dignidad y el servicio de los Pastores. No permitamos expresiones de falta de respeto a la Iglesia, que buscan que el pueblo pierda la confianza y el amor a los religiosos, los sacerdotes y los Pastores. La carga no es ligera, lo sabemos, pero con la ayuda de ustedes y de Cristo, conservaremos ese rico patrimonio de nuestro pueblo católico peruano, esa presencia viva de Cristo.

Esta es la misión primordial de la Iglesia: anunciar a Dios, ser testimonio de Dios en el mundo, dar a conocer el rostro de Dios y su designio de amor y de salvación a favor de los hombres, tal como Jesús lo reveló. Y para preparar a esos testigos, existe esta catequesis familiar, para que cada uno de ustedes sea Cristo que pasa por las escuelas, por los barrios, y para hacer ello tienes que tener a Cristo dentro de ti.

Para eso tengo que respetar aquello que Dios nos ha dado, los sacramentos; por ejemplo, el bautismo es la puerta de entrada a esa vida en Cristo, mientras que la eucaristía es la que permite a Dios habitar en nosotros y nosotros en él.

También tenemos el sacramento de la reconciliación, en donde el Señor perdona lo que yo no perdono; porque a veces nosotros no nos perdonamos, pero él perdona siempre en el sacramento de la reconciliación.

El sacramento del matrimonio, es aquel en donde el Señor garantiza un vínculo para toda la vida con su presencia, por eso es misión primordial de la Iglesia anunciar a Dios. Y el evangelio de hoy nos dice que cuando el Señor se presentó a los discípulos, les dijo “paz a vosotros”, y los discípulos se alegraron al ver al Señor.

Pues yo lo que he visto al llegar aquí es ese gozo, esa alegría de estar junto a Jesús en la eucaristía. A los apóstoles les paso igual, porque los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor.

Por ello, vamos a pedirle a Jesús esa nueva experiencia de redescubrir más hondo a Cristo, no sólo en su divinidad, sino también en su verdadera humanidad. Busquemos el rostro de Cristo en el hermano, en el joven, en el niño, en el anciano, en el enfermo de toda condición y toda situación social y cultural; busquemos con los ojos de la fe el rostro de Cristo, y así tendremos esa maravillosa comunión.

Por eso, es urgente promover y ahondar una auténtica eclesiología de la comunión, para que la luz de la unidad brille al latir nuestros corazones al mismo ritmo del corazón de Cristo y del corazón del Papa Juan Pablo II. ¿No es verdad que al mirar al Santo Padre te animas a ser mejor?, pensemos entonces en la bondad y entrega del Papa.

Recuerda el pasaje del evangelio, cuando hablan de un siervo bueno y fiel; porque el Papa ha sido fiel en lo poco, y por ello entra en el gozo del Señor. Entonces, estas palabras se las dedicamos al Santo Padre con todo amor.

Que esa unidad de nuestros corazones en Cristo se refleje junto al Papa, junto a nosotros, sus obispos, y los sacerdotes, religiosas, religiosas, y todos los animadores dentro de esa metodología de la catequesis familiar, para que seamos miembros del único Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia Católica.

En este año del Rosario, pongamos en las manos de la Virgen María esta oración, la favorita del Papa. Busquemos en el Santo Rosario ese medio para impulsar la catequesis familiar los 25 años próximos, muy unidos a María, Madre de la Iglesia.

Que Dios los bendiga a todos

Así sea.

 

 

*  *  *

Monseñor Juan Luis Cipriani

Cardenal Arzobispo de Lima (Perú)

Homilía del Domingo, 9 de febrero de 2003

Modulos Catequeticos

 

Módulos Catequéticos WEBINARS, en internet, en vivo y totalmente gratis. Presentados en colaboración www.CONMASGRACIA.org Se llevarán a cabo del 3 al 7 y del 10 al 14 de octubre del 2016, de lunes a viernes de 7 pm a 9 pm. Solo necesitas una computadora con internet y bocinas (laptop o ipad también aceptables). Recibirás crédito para tu certificado catequético arquidiocesano de Houston o 20 horas de renovación (para quienes ya están certificados). Se dará reconocomiento a quienes los completen todos y lo soliciten por email a final a: gsalazar@archgh.org Cualquier persona puede tomar estos módulos; todos son bienvenidos. Puedes ingresar al módulo 15 minutos antes de la hora del comienzo. Anota las fechas y horario en tu calendario. Inscríbete gratis hoy mismo apartando tu lugar en cada uno de los módulos que necesitas. MUY IMPORTANTE anotar correctamente tu email en la inscripción pues allí recibirás tu confirmación y ese será tu entrada al módulo(s) en la fecha correspondiente.

Para inscribirte en los módulos catequéticos webinars: dar CLICK AQUI.

Webinar Gratis – Free Webinar!!!

webnar 4272016Un webinar gratis sera ofrecido por la Federación de Catequesis con Hispanos el próximo Miércoles 27 de Abril a las 11am en español.  El tema sera “Nuevos Movimientos Impulsados por el Espíritu Santo.”

Puede registrarse en FCHcatechesis.org

A free webinar will be offered by the Federation of Catechesis with Hispanics this next Wednesday April 27th at 9am.  The topic is “New Movements Empowered by the Holy Spirit.”

You may register at FCHcatechesis.org

Catequesis Sobre la Oración-Papa Emérito Benedicto XVI

 

Para poder vivir plenamente nuestra sublime vocación a la santidad que tenemos todos los bautizados, debemos ser hombres y mujeres de oración.   En esta área predicó el papa Benedicto XVI, con una serie catequética sobre la oración que aquí les compartimos, cortesía de catequesisenfamilia.com:

http://catequesisenfamilia.org/catequesis-familiar/articulos/3547-el-hombre-en-oracion-introduccion-e-indice-general.html

El Gozo del Evangelio – El Papa Francisco y los Sacramentos

[iframe style=”border:none” src=”http://html5-player.libsyn.com/embed/episode/id/3663149/height/100/width/480/thumbnail/yes/theme/legacy” height=”100″ width=”480″ scrolling=”no” allowfullscreen webkitallowfullscreen mozallowfullscreen oallowfullscreen msallowfullscreen]

Escucha este episodio

De los archivos, les compartimos un episodio del programa “El Gozo del Evangelio,” producido y dirigido por nuestra oficina. Pueden escuchar el programa todos los viernes a la 1 p.m. CST por www. radiomariahouston .com

Para el archivo de programas pasados pulsa aqui: http://www.houstoncatecheticalconnection.org/?tag=radiomaria

La Muerte No Tiene La Ultima Palabra

Catequesis del Papa Francisco sobre la Familia y el Luto.

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En el recorrido de catequesis sobre la familia, hoy tomamos directamente inspiración del episodio narrado por el evangelista Lucas, que acabamos de escuchar (cfr. Lc 7,11-15). Es una escena muy conmovedora, que nos muestra la compasión de Jesús por quien sufre – en este caso, una viuda que ha perdido a su único hijo – y nos muestra también la potencia de Jesús sobre la muerte.

La muerte es una experiencia que concierne a todas las familias, sin ninguna excepción. Es parte de la vida; sin embargo, cuando toca a los afectos familiares, la muerte no nos parece jamás natural. Para los padres, sobrevivir a los propios hijos es algo particularmente desgarrador, que contradice la naturaleza elemental de las relaciones que dan sentido a la familia misma. La pérdida de un hijo o de una hija es como si detuviera el tiempo: se abre un abismo que traga el pasado y también el futuro. La muerte, que se lleva el hijo pequeño o joven, es una bofetada a las promesas, a los dones y sacrificios de amor alegremente entregados a la vida que hemos hecho nacer. Tantas veces vienen a misa en Santa Marta padres con la foto de un hijo, una hija, niño, muchacho, muchacha y me dicen: “se fue”. La mirada es tan dolorida. La muerte toca y cuando es un hijo toca profundamente. Toda la familia queda paralizada, enmudecida. Y algo similar sufre el niño que se queda solo, por la pérdida de un padre, o de ambos. Esa pregunta: “¿dónde está papá?” “¿Dónde está mamá?” – Está en el cielo.  “¿Pero por qué no lo veo?” Esta pregunta que cubre una angustia en el corazón del niño o la niña. Se queda solo. El vacío del abandono que se abre dentro de él es aún más angustiante por el hecho que no tiene ni siquiera la experiencia suficiente para “dar un nombre” a aquello que ha sucedido. “¿Cuándo vuelve papá?” “¿Cuándo vuelve mamá?” ¿Qué se responde? Y el niño sufre. Y así es la muerte en familia.

En estos casos la muerte es como un agujero negro que se abre en la vida de las familias y a la cual no sabemos dar explicación. Y a veces, se llega incluso a dar la culpa a Dios. Pero cuánta gente – yo los entiendo – se enoja con Dios, blasfema: “¿Por qué me has quitado el hijo, la hija? ¡Dios no está, no existe! ¿Por qué hizo esto?” Tantas veces hemos escuchado esto. Pero esta rabia es un poco aquello que viene del corazón, del gran dolor. La pérdida de un hijo o de una hija, del papá o de la mamá es un gran dolor. Y esto sucede continuamente en las familias. En estos casos, he dicho, la muerte es casi como un agujero.

Pero la muerte física tiene “cómplices” que son aún peores que ella y que se llaman odio, envidia, soberbia, avaricia; en resumen, el pecado del mundo que trabaja para la muerte y la hace todavía más dolorosa e injusta. Los afectos familiares aparecen como las víctimas predestinadas e indefensas de estas potencias auxiliares de la muerte, que acompañan la historia del hombre. Pensemos en la absurda “normalidad” con la cual, en ciertos momentos y en ciertos lugares, los eventos que agregan horror a la muerte son provocados por el odio y por la indiferencia de otros seres humanos. ¡El Señor nos libere de acostumbrarnos a esto!

En el pueblo de Dios, con la gracia de su compasión donada en Jesús, tantas familias demuestran, con los hechos, que la muerte no tiene la última palabra y esto es un verdadero acto de fe. Todas las veces que la familia en el luto – incluso terrible – encuentra la fuerza para custodiar la fe y el amor que nos unen a aquellos que amamos, impide a la muerte, ya ahora, que se tome todo. La oscuridad de la muerte debe ser afrontada con un trabajo de amor más intenso. “¡Dios mío, aclara mis tinieblas!”, es la invocación de la liturgia de la tarde. En la luz de la Resurrección del Señor, que no abandona a ninguno de aquellos que el Padre le ha confiado, nosotros podemos sacar a la muerte su “aguijón”, como decía el apóstol Pablo (1 Cor 15,55); podemos impedirle avenenarnos la vida, de hacer vanos nuestros afectos, de hacernos caer en el vacío más oscuro.

En esta fe, podemos consolarnos unos a otros, sabiendo que el Señor ha vencido la muerte de una vez por todas. Nuestros seres queridos no desaparecieron en la oscuridad de la nada: la esperanza nos asegura que ellos están en las manos buenas y fuertes de Dios. El amor es más fuerte que la muerte. Por esto el camino es hacer crecer el amor, hacerlo más sólido, y el amor nos custodiará hasta el día en el cual cada lágrima será secada, cuando “no habrá más muerte, ni pena, ni queja, ni dolor” (Ap 21,4). Si nos dejamos sostener por esta fe, la experiencia del luto puede generar una más fuerte solidaridad de los vínculos familiares, una nueva apertura al dolor de otras familias, una nueva fraternidad con las familias que nacen y renacen en la esperanza. Nacer y renacer en la esperanza, esto nos da la fe. Pero yo quisiera subrayar la última frase del Evangelio que hoy hemos escuchado. Después que Jesús trae de nuevo a la vida a este joven, hijo de la mamá que era viuda, dice el Evangelio: “Jesús lo restituyó a su madre”. ¡Y ésta es nuestra esperanza! ¡Todos nuestros seres queridos que se han ido, todos el Señor los restituirá a nosotros y con ellos nos encontraremos juntos y esta esperanza no decepciona! Recordemos bien este gesto de Jesús; “Y Jesús lo restituyó a su madre”. ¡Así hará el Señor con todos nuestros seres queridos de la familia!

Esta fe nos protege de la visión nihilista de la muerte, como también de las falsas consolaciones del mundo, de modo que la verdad cristiana “no corra el riesgo de mezclarse con mitologías de varios géneros cediendo a los ritos de la superstición, antigua o moderna” (Benedicto XVI, Ángelus del 2 de noviembre 2008).

Hoy es necesario que los Pastores y todos los cristianos expresen de manera más concreta el sentido de la fe en relación a la experiencia familiar del luto. No se debe negar el derecho al llanto – ¡debemos llorar en el luto! También Jesús “rompió a llorar” y estaba “profundamente turbado” por el grave luto de una familia que amaba (Jn 11,33-37). Podemos más bien tomar del testimonio simple y fuerte de tantas familias que ha sabido captar, en el durísimo pasaje de la muerte, también el seguro pasaje del Señor, crucificado y resucitado, con su irrevocable promesa de resurrección de los muertos. El trabajo del amor de Dios es más fuerte del trabajo de la muerte. ¡Es de aquel amor, es precisamente de aquel amor, que debemos hacernos “cómplices” activos con nuestra fe! Y recordemos aquel gesto de Jesús: “Y Jesús lo restituyó a su madre”, así hará con todos nuestros seres queridos y con nosotros cuando nos encontraremos, cuando la muerte será definitivamente vencida en nosotros. Ella está vencida por la cruz de Jesús. ¡Jesús nos restituirá en familia a todos! Gracias.

(Traducción del italiano: María Cecilia Mutual – RV)

(from Vatican Radio)

Fuente: news.va

Nueva Encíclica del Papa Francisco

En un par de días se publicara la más reciente encíclica del Papa Francisco sobre la ecología, titulada: “Laudato Si” (Alabado Seas, en Latín).  Sandro Magister a publicado un anticipo de ella, que puedes leer aquí: http://www.infovaticana.com/2015/06/15/laudato-sii-la-enciclica-del-papa-sobre-ecologia-ya-disponible/

El Gozo del Evangelio-El Año Santo de la Misericordia.

radio_maria

Les invitamos a escuchar el programa “El Gozo del Evangelio” por www.RadioMariaHouston.com a la 1p.m. CST.  El tema de hoy – El Año Santo de la Misericordia.

Para un archivo de los programas pasados visite:

http://www.houstoncatecheticalconnection.org/?tag=radiomaria

Federation for Catechesis with Hispanics

FCH

The Federation for Catechesis with Hispanics is creating great plans for this year: webinars, a newsletter, a new website, and building relationships with other organizations for Hispanic ministry.  As an NCCL member, you can help by becoming a supporter of FCH.

Federation Colleague: Individual diocesan and /or parish catechetical leaders working with or interested in catechesis with Hispanics. Federation Colleagues are eligible to vote in FCH elections, hold office (after attending two consecutive pre-conferences), and serve on committees.  Federation Colleague fee: $15.00 for the calendar year (2015).

Federation Advocate: Organizations such as: diocesan offices, publishers, educational institutions, religious communities and other national organizations vested in catechesis with Hispanics. Federation Advocates are eligible to vote, hold office (after attending two consecutive pre-conferences), and serve on committees.  Federation Advocate fee: $100 for the calendar year.  This includes up to 5 members of the Federation Advocate’s organization.  Additional NCCL members may join as a Federation Colleague at $15.00 each.  Pre-conference registration is free to Federation Advocates, if they contribute to the expenses of the Pre-conference gathering.

Become a Federation Colleague or Advocate online at www.nccl.org.

And, watch for the FCH’s new website to go live on April 1… no fooling! fchcatechsis.org